Cicatrices que no solo marcan la piel

Una cicatriz siempre cuenta una historia: una caída, una intervención quirúrgica, una quemadura o una enfermedad cutánea. Se estima que más del 30% de la población presenta alguna cicatriz visible, y aunque hoy en día existen tratamientos eficaces para mejorar su aspecto, la eliminación completa no siempre es posible.

Más allá de la piel

Sin embargo, cuando hablamos de cicatrices, no podemos limitarnos solo a lo físico. La piel es nuestra carta de presentación y, cuando la marca es visible, puede condicionar profundamente la autoestima y la confianza en uno mismo. De hecho, numerosos estudios en pacientes con quemaduras o acné muestran que los pacientes con cicatrices en zonas expuestas, suelen experimentar vergüenza, inseguridad, aislamiento, dificultades en las relaciones íntimas e incluso depresión por dificultades en sus relaciones sociales.

Un ejemplo especialmente significativo lo encontramos en la hidradenitis supurativa, una enfermedad inflamatoria crónica que provoca brotes dolorosos de abscesos y cicatrices extensas en axilas, ingles u otras zonas íntimas. Más allá del dolor físico, los pacientes suelen vivir con la carga emocional de las marcas permanentes, que actúan como recordatorio constante de la enfermedad y, en muchos casos, afectando a la vida emocional, generando ansiedad, depresión o sentimientos de estigmatización que marcan su calidad de vida de forma profunda.

Opciones de tratamiento actuales

Hoy en día disponemos de múltiples opciones terapéuticas para tratar las cicatrices, con dos objetivos principales: mejorar su aspecto y recuperar la función de la piel; destacan:

Puesto que no existe un tratamiento específico ni resolutivo para cada cicatriz, el abordaje más eficaz suele combinar varias de estas terapias, ajustadas a las características de la piel y a las necesidades del paciente.

El tatuaje, una nueva opción terapéutica

Existe una alternativa terapéutica que, con los años, ha ido tomando protagonismo y ahora ya es una herramienta complementaria dentro del abordaje integral de las cicatrices: el tatuaje terapéutico o paramédico.

Desde años conocido por su papel fundamental en la reconstrucción estética tras cirugías oncológicas, como en el caso del cáncer de mama, donde se puede redibujar la areola y el pezón en 3D con un resultado altamente realista.

Pero también utilizado para devolver color y uniformidad a la piel afectada por estrías o cicatrices, camuflándolas mediante pigmentos similares al tono de piel natural (cloaking) o incluso transformándolas en una obra artística que integre la marca en el propio diseño del tatuaje y haciendo que sea visualmente imperceptible.

Esta intervención, aunque no cura la cicatriz, ayuda a restituir la apariencia corporal, mejorando la autoestima y favoreciendo la recuperación emocional.

Un enfoque integral

Cuando hablamos de cicatrices, no basta con centrarnos en la piel. Es fundamental entender que cada cicatriz lleva asociada una vivencia y un impacto emocional. Así que no solo se trata de mejorar la piel, el tratamiento debe ser integral: combinar las opciones médicas y/o estéticas más adecuadas con un acompañamiento psicológico que permita recuperar no solo la apariencia, sino también la confianza y, en definitiva, la salud emocional de nuestros pacientes.

¿PUEDE EL TIEMPO CURAR LAS HERIDAS?

La mente humana sigue siendo uno de los mayores misterios para los científicos. Aunque ya vamos sabiendo muchas cosas de su funcionamiento, conceptos como la consciencia o sus efectos en nuestra salud están todavía lejos de comprenderse totalmente.

Un innovador estudio realizado por psicólogos de la Universidad de Harvard revelaba que la forma en que percibimos el paso del tiempo puede afectar directamente la velocidad de curación de nuestras heridas físicas. Este hallazgo, publicado en la revista Nature Scientific Reports, desafía las concepciones tradicionales sobre la relación entre mente y cuerpo.

El experimento

En el estudio, se provocaron heridas leves en un grupo de voluntarios sanos y se manipuló su percepción del tiempo mediante relojes modificados. Los participantes fueron divididos en tres grupos: uno que percibía el tiempo como más lento, otro que lo percibía como normal y un tercero que lo percibía como más rápido. Sorprendentemente, los resultados mostraron que aquellos con una percepción del tiempo más rápido experimentaron una curación significativamente más rápida en comparación con aquellos que percibieron el tiempo como más lento, a pesar de que el tiempo real transcurrido era el mismo en todos los casos. Así pues, la curación física se vio directamente afectada por la experiencia psicológica del tiempo de cada sujeto, independientemente del tiempo real transcurrido.

Implicaciones para la medicina

Aunque la influencia de la mente sobre la salud suele enmarcarse dentro del campo de las emociones —como el efecto que provoca el estrés en la inflamación y la función inmune, o cómo afecta el dolor crónico a nuestra salud mental o el efecto placebo en determinados medicamentos —, este hallazgo subraya la conexión que hay entre mente y cuerpo, sugiriendo que nuestra percepción subjetiva del tiempo puede influir en procesos fisiológicos como la curación de las heridas. Los investigadores creen que estos hallazgos abren la puerta a nuevos estudios que tengan en cuenta cómo aspectos psicológicos (o factores abstractos como el tiempo) influyen directamente en la salud física.

Tatuaje y anestesia

Investigaciones como esta, sobre la curación de las heridas, tienen especial relevancia en el proceso del tatuaje, donde hay una lesión de la piel y un posterior proceso de reparación; la llamada “curación del tatuaje o healing process”, que pasa por varias fases.

Desde Sedalux, donde hemos acumulado una dilatada experiencia en anestesia para tatuajes, hemos observado que todos nuestros proyectos presentan un proceso de curación acelerado, donde la formación de costras puede acontecer sobre el 4º día, la descamación se ha completado ya antes de los 10 y la curación completa no excede las 2 semanas.

Estos tiempos, notablemente más cortos para lo que se espera en un tatuaje tradicional, posiblemente estén ligados a todas las maniobras terapéuticas y estrategias de prevención y control del dolor (Preemptive & Preventive Analgesia) que aplicamos de manera protocolizada durante la fase pretransproceso, con las que conseguimos: 1) disminuir el daño o lesión sobre la piel (y que ésta responda mejor a ser tatuada) y 2) prevenir la sensibilización periférica.

Pero, si los investigadores de Harvard creen que la percepción del tiempo influye en la velocidad de curación de las heridas, ¿y si la propia sedación para tatuajes, que altera el estado de consciencia y modifica nuestra percepción del paso del tiempo, fuera un factor responsable añadido de ese beneficioso proceso de curación acelerado que experimentan todos nuestros pacientes?

Nuevas líneas de investigación sobre la unidad mente-cuerpo se abren ante nuestros ojos.

¿CÓMO ES EL DOLOR DE HACERTE UN TATUAJE?

El dolor es parte indisociable en la realización de un tatuaje, puesto que el arte de grabar dibujos en la piel humana mediante punzadas con las que se depositan determinados pigmentos bajo la epidermis provoca repetidos estímulos sobre los receptores del dolor (nociceptores) ubicados en la dermis superficial y todo ello, en consecuencia, genera un estímulo doloroso cuya intensidad cada cual podrá tolerar más o menos. 

La intensidad del dolor está influenciada por gran variedad de factores: biológicos (edad, sexo, enfermedades, fatiga o problemas de sueño…), psicológicos (estado de ánimo, expectativas, afrontamiento, atención…) y sociales (creencias, entorno, cultura…). Estos factores interactúan entre sí y pueden afectar a la forma en que una persona percibe y experimenta el dolor. Por ejemplo, una persona con depresión puede ser más susceptible al dolor y puede tener dificultades para afrontarlo, lo que puede llevar a una mayor intensidad percibida.

El problema del dolor del tatuaje es que muchos de sus usuarios buscan la manera de minimizarlo, de forma totalmente inexperta, dejándose aconsejar por fuentes de dudosa evidencia científica, consumiendo productos no homologados o “alternativas terapéuticas”, fármacos no aprobados, psicofármacos que consiguen de sus familiares o amigos cercanos, o consumiendo estupefacientes o psicotrópicos con tal de alterar deliberadamente el estado mental y disminuir su percepción al dolor, sin encontrar una solución realmente eficaz y segura, y con todo asumiendo una serie de riesgos para la salud, muchas veces infravalorados.

La anestesia para tatuajes nace cómo respuesta a esa demanda social, cuyo enfoque totalmente profesional pretende dar luz a esta creciente necesidad, con tal de garantizar la seguridad y la eficacia del tratamiento. No solo elimina el dolor transformando tatuarse en una experiencia más agradable, las ventajas van mucho más allá: también permite mitigar el ardor, inflamación y supuración del final de la sesión y facilita la recuperación de la piel evitando complicaciones posteriores. Además, optimiza el tiempo al reducir la necesidad de múltiples sesiones y aporta mayor calidad en el tatuaje porque el artista puede trabajar sobre tu piel de manera más rápida, precisa y efectiva; lo que beneficia tanto a los artistas como a sus clientes. Es la alternativa perfecta para aquellos que han sufrido en experiencias anteriores, han dejado tatuajes a medias o desean abordar zonas muy sensibles como cuello, pecho, costillas o abdomen. Además, es ideal para aquellos que disponen de poco tiempo y que desean realizarse un proyecto grande en el menor tiempo posible.

La tranquilidad antes de la sesión, la ausencia de dolor durante el tatuaje y la mejora en la recuperación y curación posteriores hacen que recurrir a los servicios anestésicos de Sedalux, empresa pionera en España en anestesia para tatuajes, sean garantía de disfrutar de un tatuaje sin miedo al dolor. Con esta innovadora solución, la expresión artística se fusiona con la comodidad, permitiendo a todas las partes disfrutar de una obra maestra sin tener que enfrentarse a la experiencia dolorosa.

TATUAJES CON ANESTESIA GENERAL: NUESTRA COLABORACIÓN EN EL TATUAJE DE JORDI WILD

Impresionante. Así podríamos definir el tatuaje que el exitoso youtuber y podcaster Jordi Wild luce desde enero en su espalda. Detrás de esta gran obra cargada de significado, dos equipos de profesionales han unido su expertise en sus respectivos campos creando una colaboración que está revolucionando la industria del tattoo: la anestesia para tatuajes.

Para llevar a cabo esta obra en una única sesión, el artista murciano Joaquín Ganga, acompañado por su equipo, contó con la colaboración del equipo médico de anestesiólogos de Sedalux, cuya intervención permitió completar el proceso de forma cómoda y segura, tras 8 horas ininterrumpidas.

Esta noticia, de la que se hicieron eco medios como el programa de L’Altaveu de RTVE o EuropaSur, ha reabierto el debate sobre si el dolor debe o no ser un elemento inherente al acto de tatuarse. Mientras que algunos consideran que el sufrimiento añade un valor emocional al resultado final, otros destacan las ventajas de recurrir a la anestesia, que no solo reduce molestias como inflamación y ardor, sino que también permite completar el diseño en menos sesiones.

¿Qué es la anestesia para tatuajes y cómo se aplicó en el tatuaje de Jordi Wild?

La anestesia para tatuajes es el medio a través del cual puedes conseguir una experiencia libre de dolor mientras te tatúan varios artistas a la vez. Este servicio únicamente puede ser realizado por un médico profesional anestesiólogo con experiencia en anestesia para tatuajes que es el que individualizará la técnica anestésica a las condiciones del paciente y al tatuaje que se quiere realizar.

Puede usar cualquier técnica anestésica, sola o combinada, pero lo propio es desensibilizar la piel al dolor y asociar una sedación que aporte inmovilidad y confort sin necesidad de recurrir a la anestesia general, como en el caso de Jordi Wild, que tenía una espalda muy grande y un proyecto laborioso, muy ambicioso, cargado de simbolismo.

La experiencia de Jordi Wild con la anestesia para tatuajes

“Te quedas dormido, te hacen todo el trabajo varios tatuadores a la vez y cuando te despiertas ya estás”, confesó el youtuber

Jordi Wild permaneció 8 horas completamente ajeno al trabajo que allí se estaba realizando. Varios tatuadores trabajaron simultáneamente sin ningún tipo de limitación: musculatura relajada, sin contracciones en la zona a tatuar, y disfrutando de plena comodidad durante el proceso creativo. Todo esto permitió que una pieza de tal envergadura, que normalmente habría requerido varias sesiones, se pudiera completar en una sola y única sesión.

Algunos defienden que el dolor es una parte inherente de la experiencia, otros como Jordi Wild confiesan que: “Una espalda como la mía, mínimo, para hacerla rellena como yo quería son seis, siete, ocho, nueve sesiones. Eso significa nueve días con sus respectivas recuperaciones, y sinceramente, no tengo tanto tiempo y es un coñazo total y absoluto”.

En Sedalux somos pioneros en anestesia para tatuajes en España

Sedalux no es una marca cualquiera, es la empresa valenciana experta en servicios anestésicos que ha reimaginado los usos y beneficios de la anestesia, liderando la revolución en el mundo de las experiencias sin dolor gracias a su pionero servicio de anestesia ambulatoria con el que han logrado redefinir los límites de lo posible. Lo que comenzó como una idea de ensueño de cómo cambiar el mundo en la terraza de un bar en Valencia se ha convertido en un verdadero referente para quienes buscan transformar procedimientos que antes se asociaban con incomodidad o sufrimiento.

Su enfoque pionero ha hecho que su trabajo sea reconocido en medios nacionales, como esta noticia de Onda Cero, donde se destaca su papel revolucionario en el sector del tatuaje sin dolor. Una propuesta que no solo ha despertado el interés de los medios, sino también la confianza de artistas de renombre.En este sentido, Joaquín Ganga, uno de los tatuadores más aclamados a nivel mundial por diseminar el Painless Tatoo en EEUU, no dudó en confiar en el equipo de Sedalux para tatuar a uno de los más destacados creadores de contenido en español.

¿QUÉ ZONAS DEL CUERPO PUEDO TATUARME CON ANESTESIA?

El dolor al tatuarse no es igual en todo el cuerpo. Hay zonas con más terminaciones nerviosas o con menos grasa subcutánea que resultan especialmente sensibles. Las costillas, el cuello, la cara interna del brazo, las muñecas o los tobillos suelen ser áreas donde el dolor se intensifica. Lugares como las axilas, el pecho, el rostro, los dedos o la zona genital resultan muy difíciles de aguantar. En cambio, zonas como los muslos, los glúteos o la parte externa del brazo suelen ser más tolerables para la gran mayoría.

Cualquier parte del cuerpo se puede tatuar con anestesia, pero generalmente la gente la usa para tolerar esas zonas más sensibles o aguantar sesiones más largas.

En los últimos años, ha aumentado su uso porque el mundo del tattoo se ha profesionalizado y los trabajos cada vez son más complejos y costosos. Hemos pasado de tatuar un tribal o un ancla a realizar proyectos de extremidades completas con obras de arte repletas de detalles y tinta; por lo que, las sesiones cada vez más largas se hacen también más pesadas. Incluso ahora, gracias a servicios profesionales de anestesia para tatuajes como Sedalux se están realizando piezas inimaginables de 7 y 10 sesiones en tan solo 8 horas y sin ningún dolor.

¿Dónde puedo tatuarme con anestesia general?

Si buscas tatuarte con “anestesia profesional para tatuajes” te recomendamos que no lo hagas con cualquiera y que te informes bien antes. Pregunta a varios proveedores, contrasta sus fuentes y déjate aconsejar únicamente por personal médico experto en la materia. Porque un “profesional anestesista con más de 20 años de experiencia” no es suficiente, debe ser un médico anestesiólogo con larga experiencia en la anestesia profesional para tatuajes que pueda asegurarte que individualizará su técnica anestésica a las condiciones del paciente y al tipo de tatuaje y zona que se quiere realizar.

Zonas recomendadas para tatuajes con anestesia

Tatuajes en el pecho con anestesia 

El pecho es una de las zonas más delicadas para tatuar, sobre todo cerca del esternón y las clavículas, donde la piel está pegada al hueso y la sensibilidad es alta. Por eso, usar anestesia puede hacer una gran diferencia, especialmente en proyectos grandes o detallados que requieren varias horas o sesiones. La anestesia tópica puede ser útil para áreas pequeñas, pero para sesiones más largas y zonas sensibles del pecho, la anestesia local o profesional es la opción más segura y eficaz para que puedas estar cómodo y sin dolor durante el proceso.

Tatuajes en la espalda con anestesia

La espalda es un lienzo amplio y con zonas que varían en sensibilidad. Las partes cercanas a la columna vertebral, las costillas o los omóplatos suelen ser bastante dolorosas, mientras que las áreas con más músculo y grasa, como la parte baja, se toleran mejor. Para tatuajes grandes, como una pieza completa o un mural, la anestesia profesional es especialmente recomendable para evitar fatiga y dolor intenso durante las largas sesiones. 

Tatuajes de brazos enteros (mangas) con anestesia

Las mangas son proyectos ambiciosos que pueden durar muchas horas e incluso varias sesiones. El brazo tiene zonas con diferentes niveles de dolor: la parte externa suele ser más tolerable, pero la cara interna, cerca del codo y la axila, es muy sensible. La anestesia local o profesional es la más adecuada para estas sesiones largas porque permite controlar el dolor en toda la extensión del brazo y facilita el trabajo del tatuador sin comprometer la calidad. 

Tatuajes de piernas enteras con anestesia

Al igual que los brazos, las piernas enteras son un gran proyecto de tatuaje que implica muchas horas de trabajo. La sensibilidad varía: la parte frontal del muslo y la pantorrilla son más tolerables, pero zonas como la parte interna del muslo, la rodilla o el tobillo son bastante dolorosas. Para sesiones largas o tatuajes muy detallados en estas áreas, la anestesia profesional garantiza que puedas soportar el proceso sin dolor. 

¿La anestesia afecta la calidad del tatuaje?

Dependiendo del tipo de anestesia que se aplique la calidad del tatuaje puede verse afectada. Sobre todo cuando se usan cremas de anestesia tópica, la capa superficial de la piel se endurece tras la absorción de la crema y se hace más resbaladiza si se aplica en exceso. Todo ello hace que afecte a la precisión en las líneas del tatuador, que resulte más difícil inyectar la tinta y deba hacer más presión de la habitual y, con todo, que el tatuador necesite mayor tiempo de trabajo y/o afecte en mayor medida a la calidad final del tatuaje.

Con la anestesia local también podría pasar algo similar pero si es administrada por personal no cualificado, además que no está exenta de complicaciones graves.

Con la anestesia general o “anestesia profesional para tatuajes” esto nunca pasa. Porque los fármacos que se administran para asegurar la experiencia sin dolor no se aplican directamente sobre la piel, de manera que todos ganan: el tatuador tiene un lienzo en perfecto estado pudiendo trabajar cómodamente durante el proceso creativo y el cliente no sufre nada durante la sesión. Además, el anestesiólogo experto en tatuajes sin dolor aplicará determinados tratamientos con los que suprime el ardor, inflamación y supuración del final de la sesión, facilitando la recuperación de la piel, evitando complicaciones y mejorando el resultado global de la curación posterior. 

¿QUÉ TIPO DE ANESTESIA SE PUEDE UTILIZAR PARA UN TATUAJE?

En lo referente a la anestesia para tatuajes, a grandes rasgos hay 3 tipos de anestesias que se pueden utilizar para anestesiar la piel y poder así tatuar sin dolor: la anestesia tópica, la anestesia local (o infiltrativa) y la anestesia general.

¿Es posible tatuarse con anestesia?

Sí, es posible tatuarse con anestesia, pero no de cualquier forma ni con cualquier producto. Existen distintas opciones anestésicas —tópicas, locales o incluso anestesia profesional para tatuajes— que permiten reducir o eliminar el dolor durante una sesión. Ahora bien, no todas son igual de seguras ni están indicadas para cualquier caso, y su aplicación debe realizarse bajo criterios médicos específicos

Tipos de anestesia para tatuajes



Cremas anestésicas tópicas

La anestesia tópica generalmente se aplica en forma de cremas anestésicas sobre la piel a tatuar antes de comenzar a inyectar tinta. Ayuda a adormecer o a desensibilizar algo la piel y a reducir la intensidad del dolor durante cierto tiempo.

La duración de esta anestesia dependerá del tipo de crema y de la cantidad que se haya aplicado, pero, en términos generales, suele durar en torno a 45 min de tiempo de máximo efecto; posteriormente se va despertando la zona y empiezas a sentir cada vez más.

Las cremas están compuestas por concentraciones variables de anestésicos locales como lidocaína, prilocaína o benzocaína y, como cualquier otro fármaco, no están exentas de efectos secundarios o indeseables derivados de una mala aplicación o uso indebido o de una reacción alérgica local. Pero también pueden alterar la textura de la piel afectando al resultado final del tatuaje, motivo por el cual muchos tatuadores se resisten a usarlas.

Este tipo de anestesia es perfecta para tatuajes relativamente pequeños y zonas del cuerpo poco sensibles.

Anestesia local para tatuajes

La anestesia local se aplica mediante pequeñas inyecciones subcutáneas (debajo de la piel) de anestésicos locales como la lidocaína en la zona que va a ser tatuada.

Es una opción mucho más potente y efectiva que la anestesia tópica pero también mucho más dolorosa (por las repetidas inyecciones) y con mayores riesgos asociados. Hay que tener mucho cuidado con este tipo de anestesia, saber dónde se inyecta el anestésico y controlar la cantidad total que se administra porque su uso no está exento de complicaciones graves. Es por ello que nunca la pueden usar los tatuadores (como pone en ciertas webs); ha de ser aplicada por profesionales sanitarios médicos que tengan la formación adecuada y capacitación legal para administrar estos fármacos con seguridad. 

Este tipo de anestesia es óptima para tatuajes pequeños en zonas del cuerpo sensibles, cuya extensión no sea mayor que la que cubre la palma de tu mano y que, por la cantidad de detalles, requieren sesiones algo más largas.

Anestesia general para tatuajes

Se habla por error de anestesia general para tatuajes cuando se debería hablar de “anestesia profesional para tatuajes”. Esta modalidad de anestesia únicamente puede ser administrada por un médico profesional anestesiólogo que es el que individualizará la técnica anestésica a las condiciones del paciente y el tatuaje que se quiere realizar. Puede usar cualquier técnica anestésica, pero lo propio es desensibilizar la piel al dolor y asociar una sedación que aporte inmovilidad y confort. La anestesia general se puede contemplar como opción, pero de entrada es como “matar moscas a cañonazos”.

Este tipo de anestesia es óptima para grandes proyectos, colaboraciones con múltiples artistas, y zonas muy sensibles o difíciles de tatuar, que suelen ir asociadas a sesiones largas.

¿El tatuaje duele después de la anestesia?

Dependiendo del tipo de anestesia que se aplique tu tatuaje puede doler después o no. Si se usa anestesia tópica o anestesia local lo más probable es que cuando se pase el efecto del anestésico tu piel despierte con un fuerte dolor o quemazón. En cambio, en la anestesia profesional para tatuajes no existe nada de dolor después de tatuarse. ¿Por qué? Porque, en este caso, tu médico anestesiólogo responsable tratará también la piel para que desaparezca la inflamación, el ardor y la supuración. Así que, al acabar el tatuaje está seco, sin casi inflamación y libre de dolor.

¿Cuál es la mejor opción para tatuarte sin dolor?

Si estás valorando tatuarte con anestesia, tienes dudas y quieres ampliar información… en tu estudio de tattoo te informarán sobre tintas, estilos y tiempos de proceso, pero cualquier información referente a la anestesia es probable que sea errónea. Te recomendamos que únicamente te dejes aconsejar por personal médico experto en la materia. Para tal caso en Sedalux, referente en servicios anestésicos y pionera en el mundo del tattoo, sabrán explicarte cómo se lleva a cabo el proceso y qué recomendaciones debes seguir.

EL BULLYING: UN DOLOR INVISIBLE QUE PUEDE MARCAR TU FUTURO

Cada 2 de mayo se conmemora el Día Mundial Contra el Bullying, una fecha que nos invita a reflexionar sobre uno de los problemas más persistentes en las escuelas de todo el mundo. El bullying, o acoso escolar, es un fenómeno que no solo afecta a las víctimas en el presente, sino que puede tener consecuencias profundas en su bienestar emocional y físico a largo plazo. Especialmente en adolescentes, cuya mente y cuerpo aún están en pleno desarrollo, y donde el impacto del acoso va mucho más allá de las humillaciones y el dolor psicológico que sufren a corto plazo.

El cerebro de un adolescente está en una etapa crítica de desarrollo. Durante la adolescencia, las conexiones neuronales se están formando y reorganizando, un proceso que es fundamental para la maduración emocional, cognitiva y social. En este contexto, el bullying puede alterar profundamente esta etapa del desarrollo.

El dolor emocional derivado del bullying fruto de la constante exposición a situaciones de violencia psicológica puede generar una profunda angustia que puede tener repercusiones a largo plazo en el plano psicológico y dar paso a alteraciones en la conducta, como el aislamiento social, el desarrollo de trastornos alimentarios, o incluso el abuso de sustancias como una forma de manejar el sufrimiento.

Lo que muchos no saben es que el impacto del bullying no siempre queda circunscrito al ámbito emocional. Diversos estudios han demostrado que el estrés crónico generado por situaciones de acoso escolar puede desencadenar trastornos físicos que afectan a los adolescentes durante toda su vida. El estrés prolongado activa constantemente el sistema de respuesta al estrés del cuerpo, lo que puede alterar el equilibrio hormonal, aumentar la inflamación y modificar la función inmunológica. Todo esto crea un caldo de cultivo perfecto para el desarrollo de enfermedades crónicas en la edad adulta.

Una de las consecuencias más frecuentes del estrés crónico es el dolor físico crónico, una condición en la que los adolescentes que han sufrido bullying pueden ser más susceptibles en el futuro. El dolor crónico puede manifestarse en diversas formas, como dolores de cabeza, trastornos musculoesqueléticos, trastornos gastrointestinales y otras afecciones que no siempre tienen una causa física clara.

Investigaciones recientes sugieren que las emociones de un individuo pueden determinar la probabilidad de sufrir dolor crónico. Y es que las emociones y el estrés emocional crónico pueden influir tanto en la percepción del dolor (aumentando su intensidad o alterando la calidad del mismo) como en su duración, pudiendo prolongar el dolor y dificultar la recuperación.

Desde Sedalux queremos visibilizar el problema del dolor y hacer que importe (“MAKE PAIN VISIBLE AND MAKE PAIN MATTER”). El bienestar de los jóvenes no debe tomarse a la ligera y es crucial entender que el dolor que experimentan los adolescentes víctimas de bullying no siempre es visible, pero sus efectos a largo plazo pueden ser devastadores. Los padres, educadores y la sociedad en general debemos trabajar juntos para crear entornos seguros, inclusivos y respetuosos que prevengan el bullying y ofrezcan apoyo a aquellos que ya lo han sufrido.

¿TE IMAGINAS UN MUNDO SIN ANESTESIA?

Hablar de ANESTESIA es hablar de PROGRESO.

Antes, la cirugía era un aterrador último recurso en un intento final de salvar la vida. Pocas operaciones eran posibles. La cirugía superficial, la amputación, la eliminación de hongos en los cánceres y el "corte por piedra" (la extracción de cálculos de la vejiga) eran realmente las únicas áreas en las que el cirujano podía ejercer. El interior del abdomen, el tórax y el cráneo eran zonas prohibidas. La velocidad era el único factor determinante del éxito de un cirujano. La mayoría de los pacientes eran sujetados o atados, algunos se desmayaban por la agonía y muchos morían en la mesa o inmediatamente después de la operación. El sufrimiento era intenso.

La introducción de la anestesia cambió todo esto. Hoy resulta difícil comprender la importancia de este avance, pero así fue como la cirugía pudo ralentizarse, hacerse más precisa y adentrarse en las "zonas prohibidas". 

La anestesia revolucionó la medicina, permitiendo intervenciones más seguras y humanas. De esta manera, la evolución de la práctica quirúrgica ha ido siempre de la mano del progreso en la anestesia; y hoy, gracias a ella, millones de personas pueden ser operadas sin dolor ni sufrimiento.

Desde Sedalux pensamos que ese progreso pasa por cambiar procesos y buscar siempre mejoras, estar abiertos a la evolución y no tener miedo al cambio, puesto que “el respeto excesivo por el pasado puede ser el peor enemigo del futuro”. La próxima vez que entres a un quirófano, recuerda lo que significaba una cirugía en el pasado y valora el increíble progreso que nos ha traído hasta aquí.

¿Te imaginas un mundo sin anestesia? Nosotros tampoco 😉

EL DOLOR EMOCIONAL: MÁS ALLÁ DE LA HERIDA FÍSICA

El dolor, según la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP), es una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada (o similar a la asociada) con daño tisular real o potencial. Sin embargo, no toda experiencia de dolor tiene un origen físico; el dolor tiene otras dimensiones o componentes que juegan un papel fundamental en la percepción del dolor y en cómo lo experimentamos. Y, en base a ello, clasificamos el dolor en 3 tipos: dolor físico, dolor emocional y dolor psicológico.

Diferencia entre dolor emocional y dolor psicológico

El dolor emocional es una experiencia subjetiva en la que la persona tiene una herida que nadie ve. Las causas pueden ser diferentes: un amor no correspondido, una ruptura de pareja, un cambio de ciudad, el despido de un trabajo... Independientemente de la causa, tiene su origen en no saber gestionar el cambio de vida y en no disponer de los recursos necesarios para afrontar la nueva situación.

El dolor psíquico, psicológico o psicógeno puede parecer lo mismo que el dolor emocional, pero no es exactamente así. El dolor psicológico es el que se conoce como somatización del dolor (o “trastorno de dolor persistente somatomorfo”), que tiene su origen en un estado emocional (estrés, ansiedad, tristeza, etc.) y se refleja a nivel físico o en forma de enfermedad.

El dolor emocional del amor no correspondido

El amor no correspondido es un claro ejemplo de dolor emocional, una experiencia que, aunque no se manifieste en una herida visible, puede ser igual de intensa que el dolor físico. El rechazo, la pérdida y la desilusión pueden activar las mismas regiones cerebrales implicadas en el dolor físico, lo que demuestra que el sufrimiento emocional es una forma legítima de dolor.

Es importante diferenciar entre dolor y sufrimiento. Mientras que el dolor es una respuesta natural del organismo ante una agresión o una amenaza, el sufrimiento es la interpretación que hacemos de esa experiencia. El sufrimiento nace de nuestra resistencia al dolor, de la lucha contra lo que sentimos o de la dificultad para aceptar la realidad tal como es. En este sentido, aunque no siempre podemos evitar el dolor, sí podemos aprender a gestionar el sufrimiento, transformándolo en una oportunidad de crecimiento y resiliencia.

“El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional” (Siddharta Gautama)

Enfrentar el dolor emocional requiere reconocerlo. No es una señal de debilidad, sino parte de la compleja experiencia humana. Aprender a lidiar con el dolor emocional es clave para la salud mental y el bienestar, y nos recuerda que, al igual que el dolor físico, puede sanar con el tiempo, el apoyo adecuado y el autocuidado.

MARCO LEGAL Y SITUACIÓN ACTUAL DE LA ENFEMERÍA DE ANESTESIA EN ESPAÑA

En España no hay ninguna reglamentación específica con respecto a las funciones y responsabilidades de la enfermería en el ámbito de la Anestesiología, y la falta de regulación hace difícil la conceptualización de estos roles de enfermería de práctica avanzada (EPA) a semejanza de otros países por lo que, en la actualidad, se enmarcan en un paradigma de competencias variable. Esto se debe a la falta de un contenido postgraduado de especialidad (excepto para las especialidades ya reconocidas (ej: matronas, enfermería de salud mental…)), a razones presupuestarias y porque se ha fomentado la polivalencia de la enfermería en detrimento de su capacitación específica.

UNA FIGURA QUE HA IDO “MADURANDO”

Pero, aunque pasados los años no ha existido ninguna evolución normativa y nos encontramos en la misma situación, se ha avanzado y progresado paulatinamente en la mejora de la visibilidad y potenciación del importante rol que ejerce la enfermería en la sociedad:

../../../Master.png
  1. A principios del 2000, y coincidiendo con un aumento de la demanda sanitaria y la superespecialización y alcance de la anestesiología, empezaron a surgir programas de formación postgraduada en anestesia para enfermería y, en la actualidad, diferentes universidades españolas ofrecen formación de postgrado con titulación de máster en el ámbito de la Anestesia, Reanimación y Terapéutica del Dolor. Nosotros, desde Sedalux, concienciados en la importancia de la formación reglada, también creamos nuestro propio Curso de Experto en Enfermería de Anestesia.
  1. A partir de 2012, las competencias y funciones en España de las enfermeras de anestesia fueron definidas por la Asociación Española de Enfermería de Anestesia, Reanimación y Terapia del Dolor (ASEEDAR-TD), en sintonía con las definidas por la International Federation of Nurse Anesthetists (IFNA) porque existen un gran número de enfermeras que trabajan en el ámbito de la anestesia coincidiendo con el rol de una enfermera especialista o EPA.
  1. El cambio conceptual de la Anestesiología a Medicina Perioperatoria ha llevado a la aparición de nuevas oportunidades para la enfermería de anestesia en España, que no sólo representan una ayuda para el anestesiólogo, sino que conllevan una práctica avanzada de la profesión que permiten diferenciar estos roles de los propios de la enfermería quirúrgica.
  2. La morbimortalidad, el envejecimiento de la población, el incremento de la esperanza de vida, el incremento en la demanda asistencial, así como el desarrollo de la tecnología y la expansión de las áreas de trabajo de los anestesiólogos, entre otros factores, han dado lugar al incremento de la demanda de actos anestésicos y ha llevado a la sobrecarga de trabajo del especialista médico. Con una formación acorde a las necesidades existentes y dirigida a complementar la función del anestesiólogo, la enfermera de anestesia se convierte en parte integrante de un equipo que consigue mejorar la seguridad del paciente. El estudio Minessota en EE.UU. comparó los resultados y costes entre las anestesias realizadas por enfermería de anestesia solos o por anestesiólogos. Este estudio halló una mortalidad más alta cuando las anestesias las realizaban enfermero/as, pero los mejores resultados se obtuvieron cuando los anestesiólogos trabajaban en equipo con enfermería. Estos datos se confirmaron posteriormente y han fomentado el uso del término Anesthesia Team o “equipo de anestesia”, un modo de trabajo que se está implantando en EEUU y tiene defensores en Europa, en base a que “cuatro ojos ven más que dos”, dicho popular que hace alusión a que el trabajo en equipo entre médico y EPA otorga cuidados más seguros y optimiza la asistencia al aportar una mayor efectividad en el diagnóstico de situaciones irregulares, eventos adversos o complicaciones durante la anestesia y con ello brindar mayor seguridad al paciente.

ESPECIALIDAD SIN RECONOCIMIENTO, PERO CON COBERTURA LEGAL

Pero es que, la enfermera de anestesia, rol que aun existiendo en nuestro país desde hace años carece de reconocimiento legal y formación acreditada, aporta una asistencia colaborativa en diferentes ámbitos al anestesiólogo que no está exenta de cobertura legal.

../../../Captura%20de%20pantalla%202022-09-18%20a%20las%2014.20.32.png

Según la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias (LOPS) (BOE Ley 44/2003 de 21 de noviembre), en su artículo 9 de “Relaciones interprofesionales y Trabajo en Equipo” viene a dar cobertura jurídica al “equipo de anestesia” y dice en sus puntos 3 y 4: 

3.- Cuando una actuación sanitaria se realice por un equipo de profesionales, se articulará de forma jerarquizada o colegiada, en su caso, atendiendo a los criterios de conocimientos y competencia, y en su caso de titulación, de los profesionales que integran el equipo, en función de la actividad concreta a desarrollar, de la confianza y conocimiento recíproco de las capacidades de sus miembros y de los principios de accesibilidad y continuidad asistencial de las personas atendidas. 

4.- Dentro de un equipo de profesionales, será posible la delegación de actuaciones, siempre y cuando estén previamente establecidas dentro del equipo las condiciones conforme a las cuales dicha delegación o distribución de actuaciones puede producirse. Condición necesaria para la delegación es la capacidad para realizarlo por parte de quien recibe la delegación, capacidad que deberá ser objetivable, siempre que fuere posible, con la oportuna acreditación.

Por tanto, atendiendo a lo establecido en la citada LOPS se substrae que la actuación de enfermería en el ámbito de la anestesiología debería regirse por los siguientes principios: 


  1. Su actuación nunca será autónoma, trabajando siempre bajo la delegación y supervisión de funciones por un anestesiólogo.
  2. Deberá poseer una formación específica para las tareas encomendadas, que será objetivable y con la consiguiente acreditación. Esta formación deberá proveer de conocimientos y entrenamiento en el manejo de la vía aérea (principal causa de complicación en las sedaciones fuera de quirófano), en fisiología respiratoria y cardiovascular, en monitorización y en farmacología, sin entrar en las disquisiciones de qué fármacos se deben emplear y cuáles no, siempre que el personal esté entrenado en el uso de los mismos. El debate debe quedar circunscrito al de garantizar la seguridad, independientemente del fármaco y de quién lo utilice.

De tal manera, existe un marco legal adecuado para promover el cambio hacia la normalización y potenciación de los equipos de trabajo multidisciplinar, imprescindibles para desarrollar la “nueva anestesia” llamada Medicina Perioperatoria, a la vez que contamos con la experiencia positiva en otros países que avalan el funcionamiento de esta dualidad.

En nuestras manos queda luchar por definir aún más las competencias, trabajar cada día por una formación adecuada y desarrollar un plan para compartir tareas, creando una situación de interés mutuo entre enfermera y anestesiólogo con tal de llevar la anestesia al siguiente nivel.